El líder del ejecutivo Alberto Fernández, se comunicó la noche pasada con el presidente electo para manifestar su disposición, pero hasta el mediodía, los partidarios del oficialismo y los del partido libertario no habían consensuado los detalles esenciales del próximo encuentro. La reunión prevista entre Alberto Fernández y Javier Milei, destinada a mostrar un gesto de concordia y comenzar a trazar los planes para la transición, se encuentra en una situación incierta. El Presidente se puso en contacto anoche con su sucesor para expresarle sus felicitaciones y coordinar el momento y el lugar para el encuentro en persona. Sin embargo, el líder de La Libertad Avanza expresó reservas acerca del día y la hora sugeridos. Además, existen tensiones entre los partidarios libertarios debido al discurso pronunciado por Sergio Massa la noche anterior, y surgen dudas acerca de su papel actual en el Gobierno y como líder de la fuerza oficialista. A medida que avanzaba la tarde del primer día después de las elecciones, todo apunta a que la reunión se postergará, al menos, hasta mañana o el miércoles, y aún no se ha determinado el lugar de realización.
El representante del partido libertario logró la victoria en las cinco principales zonas del país. A continuación, se describe la ventaja que obtuvo sobre Massa en cada una de ellas, así como el estancamiento del partido peronista en sus tradicionales bastiones. Se analiza la actuación del líder de La Libertad Avanza en comparación con la del expresidente en el balotaje de 2015.

El resultado positivo del «acuerdo de Acassuso», concretado entre Mauricio Macri, Patricia Bullrich y Javier Milei en la residencia del expresidente en la última hora del 23 de octubre, ha dado sus frutos. La transferencia de votos de Juntos por el Cambio al candidato libertario en el balotaje era una incógnita durante la jornada de ayer, y los datos revelan que esa migración superó las estimaciones. De hecho, la suma de los votos obtenidos por Milei y Patricia Bullrich en las elecciones generales, un 30% y un 24% respectivamente, es menor al porcentaje alcanzado por el líder de La Libertad Avanza: 55,7%. Milei cosechó 14.476.462 votos, lo que representa 324.974 apoyos más que los 7.884.336 obtenidos en las elecciones generales, y supera los 6.267.152 votos obtenidos por la candidata del PRO.

En el 55,7% obtenido por Milei, también se incluyó un caudal de votos que habían respaldado a Juan Schiaretti el 22 de octubre, cuando el gobernador cordobés obtuvo el 6,8% de los votos a nivel nacional. Estos votos se inclinaron mayoritariamente hacia el candidato libertario en el balotaje. En Córdoba, la provincia del ex candidato de Hacemos por nuestro País, el economista liberal obtuvo 1,6 millones de votos frente a los 570.000 de Massa. Mientras tanto, Milei sumó 867.000 votos, y el candidato oficialista solo obtuvo 260.000 nuevos votos en la provincia entre las elecciones generales y el balotaje.
«La colaboración con Macri fue políticamente muy exitosa. Modificó la plataforma electoral de Milei, que pasó de ser antiélite a ser anti kirchnerista. Esta estrategia atrajo tanto a aquellos desencantados con Milei como a los votantes ideológicos de Juntos por el Cambio. Los resultados son evidentes. Milei triunfa con los votos de la región central de Argentina, que constituye la base electoral de Juntos por el Cambio o del PRO. La transferencia de votos es completa», analizó Javier Correa, director de Ad Hoc Consultora. «En esa área del país, es donde la propuesta de Bullrich experimentó su mayor declive en las elecciones generales. Hoy ha encontrado una nueva representación», añadió el consultor.

Al comparar los resultados con el balotaje de 2015, la consultora señala que el peronismo obtuvo una menor cantidad de votos en todos los segmentos, mientras que Milei superó el desempeño de Macri en esa segunda vuelta.
En el informe divulgado hoy por Ad Hoc, se realiza una comparación entre el rendimiento del líder de La Libertad Avanza y el de Massa en las diversas regiones del país, considerando su peso electoral. Del análisis se desprende que Milei se impuso en cinco de las seis regiones examinadas: no solo en el cinturón Santa Fe-Córdoba-Mendoza, como se anticipaba, sino también en el Norte, en la Ciudad de Buenos Aires, en el interior de PBA y en la Patagonia. Massa solo logró la victoria en los 10 municipios más poblados del Conurbano, pero con una diferencia mucho menor a la esperada: solo medio millón de votos.

El cinturón Santa Fe-Córdoba-Mendoza aportó 3,7 millones de votos a Milei, en contraste con los 1,6 millones que recibió Massa en estas tres provincias. De este modo, esta región central del país se convirtió en el principal impulsor del triunfo del candidato libertario. En este área agropecuaria, el postulante de LLA superó al candidato oficialista por 2 millones de votos. Juntos por el Cambio había obtenido 1,3 millones de votos en las elecciones generales en este cinturón, la mayoría de los cuales se inclinaron hacia Milei en la segunda vuelta. «El acuerdo Macri-Milei funcionó como un catalizador para el triunfo libertario. Hubo una complementariedad electoral. Milei capturó prácticamente todo el voto de Juntos por el Cambio, y la alianza le proporcionó la clave para la zona central del país», señaló Correa.

«De los 2.960.000 votos de diferencia que Milei le sacó a Massa, 2.760.000 se produjeron en la franja central del país, históricamente favorable a Juntos por el Cambio (CABA-Interior PBA-Córdoba-Santa Fe-Mendoza). Aquí radica el triunfo de Javier Milei», se destaca en el análisis de AdHoc.

El estancamiento del peronismo es el otro factor que explica la victoria del economista liberal. Massa solo logró la victoria en dos provincias del norte, asociadas al kirchnerismo, Santiago del Estero y Formosa. Perdió en las otras 8, incluso en lugares donde había triunfado en las elecciones generales, como Catamarca, Tucumán y La Rioja, y fue superado por Milei en toda la región de la Patagonia. Además, en los 10 municipios más poblados del Conurbano, ganó por mucho menos de lo esperado. «Históricamente, el peronismo ha sido dominante en esas regiones. De los 1.700.000 votos que Massa obtuvo entre las PASO y las elecciones generales, solo 320.000 provienen del norte y la Patagonia. Las buenas actuaciones en CABA y el crecimiento en PBA no fueron suficientes», destaca el informe de la consultora.

Según el análisis de Ad Hoc, en el norte del país, los 10 municipios más poblados del Conurbano, CABA y el interior de PBA, la transferencia de votos de Bullrich a Milei fue casi directa. «Queda pendiente la incógnita sobre la capacidad del peronismo para reconstruir su mayoría electoral aritmética cuando compite de manera unida. Se observa un declive en la hegemonía en el norte y la Patagonia», advierte el estudio.

«La propuesta, a la luz de los resultados, resultó muy efectiva para aprovechar la no sorprendente debilidad de una oferta electoral oficialista con una baja aprobación de la gestión de gobierno por parte del electorado».