Política y Sociedad

Espectáculos

  • Presentación Temporada 2023 de Teatros en Buenos Aires

    El Complejo Teatral de Buenos Aires (CTBA) presentó la temporada 2023. Con la consigna ¡Viva el Teatro!, el encuentro se desarrolló en la sala Martín Coronado del Teatro San Martín y convocó a funcionarios, artistas y medios. Tras un 2022 en el que las artes escénicas volvieron a la presencialidad plena, el teatro oficial porteño anunció para 2023 una agenda renovada y el compromiso de concretar la demorada reinauguración del Teatro Presidente Alvear.

    La directora general y artística del CTBA, Gabriela Ricardes, brindó detalles sobre lo que se verá: “La programación tiene tres ejes. Uno que apunta a pensar qué puede hacer un teatro público que otras salas no hacen. Otro que se pregunta cómo podemos contribuir al desarrollo de artistas, compañías y colectivos. Y, finalmente, uno que indaga en qué significa hoy programar una red de seis espacios con espectadores tan diversos y sensacionales como son los argentinos”.

    El próximo ciclo se iniciará en febrero e incluirá reposiciones y estrenos en las salas del complejo (San Martín, Regio, de la Ribera, Sarmiento, Alvear y Cine Teatro El Plata). Entre las novedades, se destacan Los años, de Mariano Pensotti, y Las Ciencias Naturales, de Mariano Tenconi Blanco, una segunda parte de su tetralogía iniciada con el suceso de Las cautivas. Además, se sumará el tributo al dramaturgo francés Edmond Rostand: Cyrano, dirigido por Willy Landin, traducción y adaptación de Gonzalo Demaría y protagonizado por Gabriel Goity, y Edmond, de Alexis Michalik, con Miguel Ángel Rodríguez, Felipe Colombo y Vanesa González.

    El estadounidense Eugene O’Neill será revisita con las obras Elsa Tiro, de Gonzalo Demaría y con dirección de Luciano Cáceres e interpretaciones del propio Cáceres, más Alejandra Radano y Josefina Scaglione, y Largo viaje de un día hacia la noche, de O´Neill, dirigida por Luciano Suardi, y protagonizada por Selva Alemán y Arturo Puig. También habrá un homenaje al pintor Benito Quinquela Martín a través de Lizzie Waisse y una evocación para Elena Tasisto, a diez años de su muerte.

    La cartelera se completará con Carnicera, con dirección de Javier Daulte y Mariano Stolkiner, El testamento de María, unipersonal de Colm Tóibín, con Eleonora Wexler y Medida por medida, de Gabriel Chamé Buendía.

    La premisa de la temporada 2023 es salir en la búsqueda de nuevos públicos y para eso se ofrecerá una oferta nutrida, que tenderá lazos con otros países. Uno de los primeros puentes que se tenderán serpa con la escena española, con José Sacristán, quién presentará Señora de rojo sobre fondo gris, en tanto que, desde Uruguay, llegará una versión deEsperando la carroza, de Jacobo Langsner, con dirección de Gabriel Calderón y con el elenco de la Comedia Nacional de Uruguay. Para los admiradores de los títeres, el Grupo de Titiriteros del Teatro San Martín, un clásico de la sala, ofrecerá clásicos infantiles como Gulliver, Pulgarcita (con la técnica del teatro de sombras) y Alicia en el teatro de las maravillas, más La cuidadora (para adultos).

    El encuentro contó con la presencia del Enrique Avogadro, Ministro de Cultura porteño Enrique Avogadro y del jefe de Gabinete de la Ciudad, Felipe Miguel.cl

Internacionales

  • La Basura como Arte.

    Marina DeBris es una estadounidense residente en Australia que decidió transformar la basura en esculturas para crear conciencia en la sociedad, según lo explicó el informe de una agencia internacional de noticias.

    Todas las mañanas, la mujer nacida en Detroit, Michigan, Estados Unidos, que eligió el seudónimo Marina DeBris para su desempeño artístico, se dirige a su playa local en Sydney para recolectar la basura procedente del mar que recibió la orilla durante la noche.

    «Me siento culpable si paso un día sin venir aquí. Siento que soy una especie de administradora de esta playa en particular», confesó DeBris a una reportera de la agencia de noticias Reuters.

    Fue en 2009 cuando esta mujer con doble nacionalidad comenzó a tomar conciencia sobre la contaminación de basura en el océano.

    Y así, decidió transformar la basura en esculturas para crear conciencia a la sociedad.

    La última figura ubicada en Bondi Beach estuvo expuesta hasta los últimos días: allí es, precisamente la playa donde DeBris recolecta sus materiales.

    «Es un tema feo y solo quiero que la gente reaccione de una manera en la que se queden boquiabiertos y se den cuenta de la cantidad de desechos que estamos arrojando al océano», declaró la artista.
    DeBris estuvo haciendo esto durante más de 20 años, pero a diario comprueba que cada mañana hay más que recolectar, según ella lo relató a Reuters.

    En 2009, frustrada por el continuo estado de contaminación cuando vivía en la ciudad estadounidense de Los Ángeles,

    DeBris puso a trabajar su talento creativo y comenzó a transformar la basura en esculturas, para crear conciencia sobre los plásticos de un solo uso y la contaminación del océano.

    «Fue realmente pura frustración hacer algo con la basura que estaba recolectando y tratar de hacer una declaración», explicó ante la reportera Cordelia Hsu, quien produjo el informe de la agencia periodística.

    Las obras de DeBris están hechas completamente de materiales reutilizados, o lo más cerca posible de eso, lo que también incluye los cables que se usan para conectar las piezas al taladro manual que usa, que encontró tirado en la calle. Incluso las bolsas de plástico que utiliza para recoger la basura fueron halladas en las calles o rescatadas de contenedores de reciclaje donde no pertenecen.

    Tampoco limpia ni altera la basura antes de usarla en sus obras, ya que no quiere glorificarla y prefiere confrontar a sus espectadores con la basura en su forma cruda.

    Los residentes locales que vieron la escultura expuesta dijeron que les entristecía ver la cantidad de desechos que terminaron en el océano, pero se alegraron de que DeBris los haya reutilizado para crear conciencia.

    «Sin duda, no estamos haciendo lo suficiente», planteó DeBris y comentó que si bien las cosas parecían mejorar durante la última década, el aumento de los plásticos de un solo uso debido a la Covid-19 fue un verdadero revés.

    «Tan pronto como llegó el Covid, todo se fue por la ventana… y simplemente no sé cómo vamos a volver allí», concluyó la artista.cl